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Emaciparnos: el deseo de pensar juntxs

22.08.2022

por Yina Jiménez Suriel

Los programas pedagógicos de pensamiento estético en la región, concebidos y gestionados desde organizaciones independientes, parten de un deseo intenso de contribuir a los procesos emancipatorios de cada comunidad donde funcionan (...)

El deseo de pensar juntxs es el común denominador de los programas pedagógicos concebidos desde los espacios independientes de generación de pensamiento estético en el Caribe insular. Este hecho no sorprende si consideramos que en esta parte de la región aún existen múltiples comunidades en condiciones de colonias europeas y estadounidenses y que, entre las principales estrategias geopolíticas que se han implementado para garantizar la supervivencia del entramado colonial y controlar esos territorios hasta hoy día, ha sido la restricción de la circulación entre las islas. Por eso, la emancipación es posible en la medida en la que podamos pensar juntxs. Es la estrategia que se repite, solo basta con revisar los proyectos independentistas y de constitución de una confederación regional... vincularse, entrar en relación, pensar juntxs, es lo principal.

Vuelvo sobre la idea: los programas pedagógicos de pensamiento estético en la región, concebidos y gestionados desde organizaciones independientes, parten de un deseo intenso de contribuir a los procesos emancipatorios de cada comunidad donde funcionan. Sirvan algunos casos para mapear esta hipótesis: los programas de ‘La Práctica’ y ‘La Ivan Illich’ de Beta-Local en Puerto Rico, puestos en marcha desde 2009; el espacio independiente Instituto de Artivismo Hannah Arendt (INSTAR), fundado en Cuba en 2015, y el programa ‘La Práctica’ iniciado en 2019 por New Local Space (NLS) en Jamaica, que toma como referencia el programa homónimo boricua.

Ada M. Patterson: "The whole world is turning" (2019). Cortesía: NLS.

La Práctica y La Ivan Illich de Beta-Local son dos de los tres programas que dan cuerpo a la organización. Ambos parten del objetivo de compartir saberes: el primero, lo hace desde la conciencia de lo efímero, esa que produce una sintonización particular entre la situación y el momento, y genera una relación recíproca. Así, durante un tiempo determinado cada año, un grupo de participantes, artistas y trabajadores culturales constituyen dicha comunidad efímera, en la que a través del tráfico de saberes diseñan su propio currículum y permean la vida cotidiana de Beta-Local. El segundo programa, La Ivan Illich, es una plataforma pedagógica experimental que apuesta por la experiencia, por el hacer-haciendo, por la andanza sin objetivo aparente. Cualquier persona puede acercarse a la organización y, a través de La Ivan Illich, solicitar que suceda algún taller, seminario, conversación o actividad de cualquier tipo que le parezca pertinente, y del mismo modo, también puede proponer hacerla. Una especie de árbol de almácigo que proporciona la atmósfera necesaria para que los djon djon crezcan en su interior.

El Instituto de Artivismo Hannah Arendt (INSTAR) es un proyecto pedagógico en sí mismo. Su cotidianidad se articula a través de tres áreas principales: el deseo, las ideas y la acción. Tres ejes que, consciente o inconscientemente, mueven a pensar y reflexionar a escala y en los propios términos de la experiencia vivida, buscando que esas ideas desborden el entramado sociopolítico cubano. Así como en un viaje pensamos con y en la otra persona, en el INSTAR se gestionan vínculos en unas lógicas de relaciones que exigen mutuo (re)conocimiento. Si de imaginar distinto se trata, entrar en relación es la clave y si el pensamiento estético y lo pedagógico pretenden contribuir a la construcción de imaginaciones distintas, un fogón y personas cocinando alrededor siempre serán muy útiles.

La Práctica de NLS Kingston, quizás el programa pedagógico más joven en la región, apela al modelo desarrollado en Puerto Rico como mecanismo para concebir su accionar. El programa crea un espacio para compartir y aprender en común, con un plan de estudios que se basa en los propios intereses y conocimientos de lxs participantes. Ahora bien, como cada contexto exige pensarse desde sus especificidades, la particularidad de este programa es que funciona como una residencia a través de la cual lxs artistas se exponen a experiencias que contribuyen a sus investigaciones y conversaciones de interés.

Me gusta hablar del programa de NLS Kingston como resultado de la apuesta que han hecho, desde finales de la década de los noventa, artistas, curadores, espacios independientes e instituciones, a la circulación en la región de quienes vivimos en ella y nuestras diásporas.

18° 24′ 23″ Norte, 66° 3′ 50″ Oeste: Beta-Local

Pablo Guardiola - codirector

La Práctica es un programa de investigación y producción cultural desde donde se piensan e imaginan condiciones, relaciones y posiciones desde las cuales producir y compartir conocimientos. Cuando comienza Beta-Local, La Práctica funcionó en parte como el ancla de toda la organización, donde los otros programas estaban en función de este.

Ha tenido muchas vidas y versiones, pero podríamos resumirlo en que su foco siempre ha sido pensar de manera colectiva qué es tener una práctica artística en un lugar como Puerto Rico y el Caribe en general. Funciona por convocatoria y ha contado con entre 5 a 12 participantes en sus respectivas versiones.

Nuestros programas se estructuran de manera entrelazada y sin jerarquías de conocimiento. Beta-Local está pensado como una herramienta al servicio de las personas que participan en nuestros programas. En gran medida, esto es lo que dirige nuestros acercamientos pedagógicos, vengan de participantes de las prácticas, residentes o vecinos.

A pesar de que el foco son los intereses y proyectos de quienes participan de La Práctica, hemos incorporado varios ejes de trabajo interconectado con estos. Por ejemplo, el Caribe, escritura hecha por artistas, trabajo colectivo, trabajo editorial, comida, pero en realidad han sido muchos, que inclusive trascienden el espacio temporal de cada edición. Buscamos que nuestros programas dejen una especie de huella de uso, que vayan moldeando a su vez la organización en general.

La Ivan Illich también ha tenido varias vidas y versiones. Es una “escuela abierta” sin currículo, donde se ofrecen talleres, seminarios, grupos de estudios, etc., por pedido o como recurso. Buscamos no repetir ofertas que ya estén sucediendo en otros espacios, y no privilegiamos tipos de saberes. Consideramos que toda persona puede contribuir dentro de procesos de liberación de conocimientos.

Esta estructura continúa hoy en día, pero también es el programa desde donde se articula toda la programación pública de Beta-Local. Desde aquí experimentamos con varios formatos para discutir ideas, saberes y sobre todo, compartir conocimientos.

23° 6′ 59″ Norte, 82° 23′ 18″ Oeste: Instituto de Artivismo Hannah Arendt

Marta María Ramírez - coordinadora de INSTAR

Me gusta la imagen con la que su fundadora y directora, la artivista cubana Tania Bruguera, nos ha definido: "somos un animal que siente, respira y reacciona". Así cumplimos con el mandato de colaborar en la educación de la ciudadanía desde el civismo y el arte, como una de las expresiones humanas.

Lo que comenzó siendo un programa pedagógico presencial, se desplazó a fuerza de cuarentena por Covid19, desde marzo de 2020 hasta hoy, a programas virtuales, mediante nuestras redes sociales. Eso nos ha permitido crecer en cantidad de eventos, variedad de invitadxs, alcance y diversificación de lxs públicxs, dentro y fuera de Cuba. En la actualidad tenemos, fundamentalmente, tres líneas de trabajo virtuales:

AKÐMicas: es el proyecto pedagógico más conectado a la realidad cubana, a las necesidades prácticas reales, sin dejar de ser propositivos, de proyectar el futuro. Sus formatos han variado desde lo presencial hasta el que hoy tenemos posicionado en redes sociales.

esTratos: permite la conexión histórica entre el presente, el pasado y el futuro de la creación independiente, los proyectos comunitarios y las disidencias en Cuba. esTratos está dirigido a las personas y grupos que hoy buscan qué hacer en la isla o soluciones para sus proyectos, que se pueden encontrar en una historia reciente mal o nada contada. Se propone crear un sentido de comunidad.

Lecturas en Tiempo: es nuestro espacio más añejo en redes sociales. También es el que nos permite relajar, si eso fuera posible en un contexto político hostil, al final de cada semana. Surge como un espacio físico para la literatura cubana. Luego de dos eventos, con la llegada de la pandemia, encontró en la virtualidad la oportunidad de expandir las conexiones entre autorxs de diversas generaciones, tanto lxs que permanecen en la isla como los exiliadxs. Más que un mapa, Lecturas en tiempo se propone una hoja de ruta diferente y desjerarquizada, que trata de abordar la literatura cubana desde un campo más amplio de acción y/o producción.

Sin embargo, también colaboramos en la producción de saberes con grupos de la sociedad civil cubana, poniendo a su disposición nuestras experticias; generamos espacios para la producción de libros, reportajes periodísticos, audiovisuales, festivales de cine, que redunden en empoderamiento de artistas, intelectuales y activistas cubanxs, de dentro y de fuera; trabajamos en el rescate de archivos para ponerlos a disposición libre para investigadores, estudiantes y personas interesadas.

Estructuralmente, el instituto cuenta con tres áreas principales:

1- Incubadora de deseos: un espacio donde cualquier cubanx puede expresar sus opiniones, compartir sus anhelos para el país en el que vive, en completa libertad y respeto a la opinión del otrx.

2- Incubadora de ideas: un espacio para repensar anhelos colectivos a partir de propuestas y estudio de políticas que pudieran convertirlos en realidad. El trabajo en esta área aborda el contexto cubano, ya sea por referencia directa o a través de muestras de trabajo en otros contextos que resuenen con las actuales transformaciones sociales y políticas del país. Incluye residencias para cubanxs de a pie, artistas, activistas, politólogxs, economistas, urbanistas, etc., que serán parte de equipos de trabajo centrados en los temas seleccionados a partir de la incubadora de deseos.

3- Incubadora de acción: las propuestas de los grupos de trabajo y el conocimiento que se generará en la incubadora de ideas, serán puestos a consideración a través de acciones en el espacio público. Se tratará de desarrollar un lenguaje común con herramientas creativas para la expresión individual y colectiva en la esfera pública que potencie la libertad de expresión y la responsabilidad social.

Todo se resume en tres ejes que son: el pedagógico, el artístico y el social, que van de la mano. Cada espacio tiene una frecuencia semanal, lo que suma 3 transmisiones por semana, si la censura estatal nos lo permite. Hemos desarrollado estrategias para sortearla, que casi siempre son efectivas. Tenemos alianzas con intelectuales, artistas, activistas, cubanxs y no, que hemos ido identificando en nuestras labores, por temáticas afines a nuestro mandato.

Nos movemos en diversos formatos que van desde talleres hasta conferencias magistrales y predomina la entrevista moderada por profesionales con experticia y mandato expreso. Todo se colegia con equipo de manera horizontal y vamos armando tanto la programación como lo que no debemos dejar de tratar en cada espacio con cada invitadx. Todas las actividades son gratuitas, aunque contamos con el inconveniente de vivir en uno de los países con más alto costo de Internet y peor servicio.

17° 58′ 17″ Norte, 76° 47′ 35″ Oeste: La Práctica - NLS Kingston

Equipo New Local Space

La Práctica es un intensivo comunal concebido para desarrollar las capacidades de un grupo de artistas jóvenes. Creamos un espacio para compartir y aprender entre lxs participantes, con un plan de estudios que se basa en sus propios intereses y conocimientos para guiarlxs en el desarrollo del lenguaje en torno a sus prácticas, permitiéndoles ganar confianza, construir una comunidad, familiarizarse con la organización y adquirir destrezas profesionales (como la redacción de propuestas, la escritura de arte y la creación de presupuestos) para avanzar en sus prácticas. Además, el modelo curricular de La Práctica es una oportunidad para que NLS aumente su exposición a conversaciones de diversos matices sobre temas sociales, amplíe la colección de referencias de lxs participantes y lxs equipe con un abanico de habilidades profesionales.

El programa La Práctica fue una respuesta a varias observaciones que el equipo de NLS había hecho sobre nuestra programación a lo largo de la vida de la organización, pero particularmente en el año anterior a la primera edición. Habíamos identificado a lxs recién graduadxs del Edna Manley College (EMC) —el único programa de artes visuales de cuatro años en Jamaica— como un grupo importante al que apoyar. Habíamos visto a muchxs jóvenes artistas prometedores abandonar su práctica a los pocos meses de salir de la escuela, debido a la percepción (y realidad) de una falta de oportunidades. Nuestro programa de residencia también parecía atraer en gran medida a artistas extranjerxs o jamaiquinxs que viven en el extranjero; recibíamos muy pocas solicitudes de artistas locales. Inicialmente, pensamos que esto se debía a que la residencia no estaba del todo financiada, por lo que buscamos financiación y la hicimos temporalmente disponible exclusivamente para artistas jamaiquinxs y artistas extranjerxs residenciadxs en el Sur global.

Sin embargo, después de un año de estos cambios, nos encontramos con otro problema. Ciertamente, ahora llegaban más solicitudes de artistas locales, pero identificamos una serie de puntos comunes en las aplicaciones que vimos como áreas que necesitaban ser fortalecidas. Estas áreas eran: registro efectivo y creación de portafolios; comunicación efectiva sobre los intereses de su trabajo; navegación de procesos como solicitar cartas de recomendación e investigación. Queríamos adoptar un enfoque más sostenido al desarrollo de la cohorte en lugar de organizar una serie de talleres.

Además, NLS había elegido el género como prioridad estratégica para un período de tres años. En entrevistas y solicitudes, les pedimos a lxs solicitantes que dijeran cómo su trabajo y su práctica se involucraban con asuntos de género (en el sentido más amplio del término). Descubrimos que había una comprensión muy estrecha de lo que abordar el "género" podría significar. Entendimos que este asunto se extendía más allá de nuestros propios desafíos de convocatoria; era indicativo de las actitudes en una esfera sociocultural jamaiquina más amplia. A partir de nuestros compromisos individuales con el EMC (como examinadores externos individuales y como socios institucionales en la programación), sabíamos que la cultura de la experiencia académica puede ser insular. También éramos conscientes de que las discusiones sobre género en Jamaica habían sido definitiva y preocupantemente moldeadas por lo que se ha denominado "teoría de la marginación masculina", un conjunto de ideas que incluso ha tenido cierta tracción en los estudios de género a nivel universitario local.

Una miembro del equipo de NLS, Nicole Smythe-Johnson, había participado en un programa de estilo seminario en Beta-Local, en Puerto Rico, y había estado interesada en desarrollar algo similar en Jamaica. Mediante consultas con el resto del equipo, diseñamos un programa dirigido al contexto particular de NLS para cuatro artistas emergentes. Se llevó a cabo a través de un proyecto especial con el programa Next Generation del Fondo Príncipe Claus para la Cultura y el Desarrollo.
Tuvimos una exitosa primera edición: en menos de un año desde el final del programa, dos de lxs cuatro participantes han obtenido subvenciones competitivas para apoyar la continuación del trabajo que desarrollaron durante la residencia y otrx fue aceptadx en un MFA. Actualmente estamos buscando financiación para nuevas ediciones.

El programa comenzó con una convocatoria abierta y la selección de artistas con la vista puesta en el potencial de una cohorte cohesionada y propuestas de proyectos atractivas. Luego, se desarrolló un plan de estudios de doce semanas sobre la base de los intereses descritos por lxs participantes en sus solicitudes. Cada semana, lxs participantes y un facilitador discutían una combinación de lectura y obras de arte. Cerca de la mitad de las sesiones también incluyeron oradores visitantes, generalmente artistas que hablaron sobre su propia práctica.

Lxs participantes también recibieron un estipendio y un espacio de taller para apoyar su trabajo durante el período de doce semanas. Los aspectos del taller y el seminario disfrutaron de una significativa alternancia con presentaciones regulares, visitas individuales al taller por parte de varixs oradores invitadxs y, por supuesto, las discusiones sobre los materiales de lectura u obras de arte a menudo volvían a la propia práctica de taller de lxs participantes.

Al final de La Práctica, lxs participantes desarrollaron un programa público de intercambio que fue una combinación de exhibición en persona y piezas cortas de video sobre cada participante y su trabajo.